El primer día
Yo lo había visto, claro porque era mi vecino del piso de arriba y era claro que habíamos cruzado miradas en ocasiones, nada importante, yo conocí primero a su hermano, a decir verdad haré una confesión inquietante pero ahora nada importante, si su hermano no hubiese salido de la ciudad probablemente yo hubiese tenido algo con el, pero por ahora me enfocaré en dar las gracias por
Qué no haya sido él.
Hagamos un paréntesis pongamos nombres
A mi esposo digámosle Manuel y su hermano Iván.
Ya poniendo en nombre a cada uno podemos proseguir.
Limpiando mi balcón cómo cada tarde antes de irme a trabajar por que claro tener un gran danés no es fácil, el apareció iba llegando de lo que creo era su trabajo, me miro y a lo que iba subiendo las escaleras él dijo apoco si muy juiciosa y yo conteste encarecidamente del significado de esa palabra que qué era lo que significaba? Y ahí después de una plática corta y confusa me pidió mi número, accedí a dárselo pero el sin batería en el celular dijo voy subir, tengo que volver a salir en cuanto baje te llamo a tu puerta y a lo que claramente era un arrepentimiento de haberme pedido el número resultó que no lo fue, así que el resto es historia, cabe destacar que ese día era festivo aquí en México, precisamente 31 de octubre, día de muertos, para los que no saben es festividad es muy importante para los mexicanos; así que yo en trabajo me escribí con el, preguntando que haría ese día, insinuando que saliera conmigo a sabiendas que yo terminaba mi turno a las 12 de la madrugada, el acepto y con ansias me apresure a salir más temprano para poder arreglarme, quedamos yo ya estaba debajo esperándolo, recuerdo claramente como es que iba vestido: camiseta blanca, tejanos y unos converse blancas que le quedan tan bien que las conserva hasta la fecha. Nos montamos en el Uber dirección zona rosa, al llegar todos los bares abiertos, nos decidimos por uno, pedimos cerveza, mis nervios estaban a todo y yo tomaba tan deprisa que parecía una carrera, decidimos salir buscar otro lugar, yo un poco ebria después de la cuarta cerveza dejé que decidirá y dimos con un lugar de música variada para bailar y ese momento fue el primero de muchos que recordaré, yo era tan torpe bailando y él parecía profesional, ahí entre la estruendosa música, el sudor en el aire y todos al rededor nos besamos. Salimos del lugar caminamos hasta llegar al ángel de la independencia un lugar icónico de la ciudad, platicamos por horas hasta que amaneció, eran las 7 AM e íbamos de vuelta a casa, dormimos juntos en mi habitación, algo ebrios, algo cansados dormimos profundamente 3hrs a lo que el despertó esperando respuesta a otras cosas que yo no estaba dispuesta, él se fue y así ese día empezó todo, desearía no haberlo conocido pero también desearía que esto no acabase nunca.
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